DÍA 29 – ÉXODO 34–36 (RV-1960)

El Dios que perdona, renueva su pacto y vuelve a habitar en medio de su pueblo

La renovación del pacto deja claro que la gracia restauradora no diluye la santidad de Dios. Él reafirma su exclusividad y demanda fidelidad plena: la comunión con el Señor exige obediencia sincera y rechazo absoluto al sincretismo (Dt 10:12–13).

La lectura de este día nos muestra que la historia de Israel no queda definida por su pecado, sino por la gracia fiel de Dios. Éxodo 34–36 revela que, después de la ruptura causada por la idolatría, Dios decide restaurar la relación y continuar su obra entre un pueblo frágil. El Señor no ignora el pecado, pero tampoco abandona a quienes se vuelven a Él con arrepentimiento.

Estos capítulos enseñan que la restauración no es un simple retorno a la normalidad, sino un proceso que reafirma la santidad de Dios, la responsabilidad del pueblo y la continuidad de la relación de pacto. Dios vuelve a hablar, vuelve a escribir sus palabras y vuelve a habitar entre su pueblo, mostrando que la gracia no elimina la obediencia, sino que la renueva (Sal 130:4).


ÉXODO 34 — UN DIOS MISERICORDIOSO Y FIEL AL PACTO

Éxodo 34 comienza con un acto profundamente significativo: Dios ordena a Moisés labrar nuevas tablas. Las primeras fueron quebradas como señal de la ruptura del pacto; ahora, Dios mismo reafirma la relación. Este gesto revela que la iniciativa de la restauración proviene de Dios, no del pueblo (Os 6:1).

En este capítulo, Dios se revela proclamando su nombre y su carácter:
“Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso y piadoso, tardo para la ira y grande en misericordia y verdad” (Éx 34:6).
Esta autodefinición se convierte en una de las declaraciones más citadas en toda la Escritura, mostrando que el Dios santo es también compasivo y fiel (Nm 14:18; Sal 103:8).

La renovación del pacto incluye advertencias claras contra la idolatría y el sincretismo. La restauración no significa tolerancia al pecado. Dios reafirma su exclusividad, recordando que la fidelidad es indispensable para vivir en comunión con Él. La renovación del pacto no rebaja el estándar; lo reafirma (Dt 10:12–13).

El rostro resplandeciente de Moisés al descender del monte simboliza que el encuentro con Dios transforma, aun cuando el pueblo no puede soportar plenamente esa gloria. Más adelante, el apóstol Pablo interpretará este episodio para mostrar la superioridad de la gloria que se revela en Cristo (2 Co 3:7–18).


ÉXODO 35 — RESPUESTA VOLUNTARIA Y ADORACIÓN OBEDIENTE

La ofrenda del pueblo surge como una respuesta voluntaria y agradecida a la gracia de Dios. A diferencia de cultos sostenidos por imposición, la adoración en Israel nace del corazón que reconoce lo que el Señor ha hecho y responde libremente en obediencia y gratitud.

Éxodo 35 describe la respuesta del pueblo a las instrucciones de Dios. A diferencia del episodio del becerro de oro, aquí el pueblo responde con generosidad y obediencia. Las ofrendas no son forzadas; brotan de un corazón dispuesto. El texto subraya que la verdadera adoración nace de un corazón agradecido y restaurado.

Históricamente, este tipo de participación voluntaria contrasta con las prácticas religiosas de otras culturas antiguas, donde el culto estaba sostenido por tributos obligatorios. En Israel, la adoración se presenta como una respuesta consciente a la gracia recibida.

El capítulo vuelve a mencionar el reposo, recordando que la obediencia incluye reconocer límites y confiar en la provisión de Dios. La vida espiritual no se reduce a actividad constante; incluye descanso confiado y obediente.


ÉXODO 36 — DIOS HABITA ENTRE UN PUEBLO DISPUESTO

Éxodo 36 describe la construcción efectiva del tabernáculo. El pueblo da con tanta generosidad que Moisés debe ordenar que no traigan más. Este detalle muestra que cuando el corazón ha sido restaurado, la respuesta al llamado de Dios es abundante y gozosa.

La construcción sigue fielmente el diseño revelado por Dios. No hay improvisación ni innovación humana en el culto. Esto enseña que la cercanía con Dios se vive conforme a lo que Él ha revelado, no según preferencias personales.

El tabernáculo comienza a tomar forma como señal visible de que Dios volverá a habitar en medio de su pueblo. La historia avanza desde la ruptura hacia la restauración, recordando que Dios no se rinde ante la infidelidad humana, sino que sigue obrando para cumplir su palabra.


PALABRAS CLAVE EN LOS IDIOMAS ORIGINALES

Estas palabras ayudan a captar con mayor profundidad el mensaje del texto.
Estas definiciones no sustituyen la Escritura; la iluminan.

רַחוּם (rajúm) — “Misericordioso”
(Éxodo 34:6)
Describe la compasión profunda de Dios. Expresa ternura activa hacia el pecador arrepentido.

חַנּוּן (janún) — “Clemente”
(Éxodo 34:6)
Indica favor inmerecido. Dios concede gracia no por mérito humano, sino por su carácter fiel.

בְּרִית (berít) — “Pacto”
(Éxodo 34, concepto)
Relación reafirmada soberanamente por Dios. El pacto renovado confirma que Dios no abandona su compromiso.

נָדַב (nadáv) — “Ofrecer voluntariamente”
(Éxodo 35:5)
Dar de corazón dispuesto. La adoración genuina nace de la gratitud, no de la imposición.

מִשְׁכָּן (mishkán) — “Morada”
(Éxodo 36:8)
Lugar donde Dios decide habitar. Señala cercanía restaurada entre Dios y su pueblo.


Idea central del día

Dios perdona, renueva su pacto y vuelve a habitar entre un pueblo que responde con obediencia y gratitud.


Para meditación y reflexión

  1. ¿Qué revela Éxodo 34 sobre el carácter de Dios frente al pecado humano?
  2. ¿Por qué la restauración incluye advertencias claras y no solo consuelo?
  3. ¿Qué diferencia observa entre la adoración del becerro de oro y la respuesta del pueblo en Éxodo 35?
  4. ¿Cómo se manifiesta un corazón verdaderamente restaurado delante de Dios?
  5. ¿De qué manera este pasaje apunta a la obra restauradora de Cristo?

Nota pastoral

Dios no restaura para volver al punto de partida, sino para profundizar la relación. Éxodo 34–36 nos recuerda que la gracia fiel de Dios no minimiza el pecado, pero sí abre un camino de renovación para quienes se vuelven a Él. El mismo Dios que perdona es el Dios que vuelve a habitar entre su pueblo, llamándolo a una obediencia nacida de un corazón transformado.

Deja un comentario

Obtén información semanal

Sabemos que cada persona enfrenta desafíos únicos en su caminar. Por eso, ofrecemos acompañamiento espiritual para ayudarte a encontrar dirección, fortalecer tu fe y crecer en el propósito que Dios tiene para tu vida.